miércoles, 20 de enero de 2016

ATANDO CABOS: EL MISTERIO DESVELADO (O NO) DE INSCRIPCIÓN INEXISTENTE

Se podría decir que es el mejor y más completo acueducto que nos queda de todos los que construyeron los Romanos, gracias a su excelente conservación y por su concepto, tamaño y diseño. Aunque, ha sufrido algunas destrucciones, remodelaciones y han desaparecido algunas cornisas.
Su datación es complicada porque no nos quedan inscripciones claras o documentación suficiente para datar el origen de la construcción. Lo más seguro es que debió ser construido a finales del siglo I o primeros del siglo II.
El tramo que más se conoce del acueducto consta de 760 metros de longitud. El núcleo del acueducto lo componen 44 grandes arcos donde se apoyan 119 arcos más pequeños. La mayor altura del Acueducto se ubica en la Plaza del Azoguejo donde alcalza los 30 metros de altura. su longitud total es de 14.965 m.



La inscripción se encontraba ahí.

Géza Alföldy los días 11 y 12 de julio de 1992, junto a su compañero Peter Witte se subió en el cazo de una grúa hasta una altura de 20 metros para fotografiar de forma muy detallada los únicos restos de las letras broncíneas que permanecen, los huecos de sus anclajes, y precisar su dirección y profundidad.

De forma muy didáctica el profesor detalló cómo reconstruyó cada una de las palabras de los tres renglones de las dos inscripciones del Acueducto así como los argumentos que justifican que dos emperadores regalaran esta gran obra a la ciudad de Segovia. Pero, a la vez que revisa la historia, Géza Alföldy piensa en el futuro y siente que las investigaciones que llevó a cabo en 1992 con Peter Witte han contribuido a mejorar el estado de conservación del Acueducto de Segovia para próximas generaciones. 

Las inscripciones son las siguientes:

IMP NERVAE TRAIANI CAES AVG GERM TR A IL COS IL PATRUS PATRIAE IUSSU PEMUMMIUS IT IP FABIUS TAURUS VIRI MUNIC FL SEGOVIENSIUM AQUAM RESITITUERUNT

Los emperadores  Nerva, Trajano y del padre de familia Fabio cortan el cuerpo de un toro símbolo de su país y que el agua se restituya.

IMP NERVAE TRAIANI CAES AVG GERM TR A LL COS IL PATRIS PATRIAE IUSSU P MUMMIUS UMAMANUSET P FABIUS TAURUS UIUIR MUNIC FL SEOMENSIUM AQUAM RESITITUERUNT

Los emperadores Nerva y Trajano y el padre de la familia fabio corta un toro para dar vida y que el agua se restituya.



¿QUÉ SON ESTOS OBJETOS?

La entrada de hoy en el bloc ha sido totalmente inesperada. El profesor ha llegado con una bolsa de tela en la que había tres objetos metálicos (dos de plomo y uno de bronce). Nuestro trabajo de investigación ha consistido en adivinar de qué se trataba cada uno de los objetos, para qué servían y de qué época databan. Lo primero que hemos hecho ha sido medirlos y el profesor nos ha dado una pista para cada uno de los objetos: a qué ámbito de la vida de los romanos correspondían cada uno de los objetos.

Los objetos son los siguientes:


Esta pieza es un contrapeso de telar. Tiene forma triangular y mide unos 7'5 centímetros de altura y unos 3'5 de base, aproximadamente. Es un objeto de plomo el cual pasaba una anilla por los agujeros. Podría tener unos 2000 años de antigüedad.



Esta pieza, que se utilizaba en la guerra, podría ser un proyectil. Tiene forma de romboide y mide unos 4'5 centímetros, aproximadamente, es de plomo.


Esta ultima pieza se utilizaba en la ciencia, en ámbitos como química, geología... Es una pieza de bronce y redonda. Tiene dos símbolos en la parte superior. Su significado es Quartens.


martes, 19 de enero de 2016

EL TEMPLO GRIEGO


El templo es la tipología arquitectónica griega por excelencia. Estaba concebido como el lugar donde vivía el dios o, más exactamente, la casa de la estatua de un dios. Todo el ceremonial religioso se desarrolla fuera del templo. En el interior del templo no tenía lugar ninguna ceremonia religiosa en la que participaran los fieles. Las ceremonias se celebraban al aire libre en el altar situado frente al templo. 

Los orígenes tipológicos del templo griego se encuentran en el megarón (sala central columnata) de la casa micénica, una sala rectangular precedida por un pórtico de columnas. Los templos más antiguos apenas se diferencian de las habitaciones de los hombres. Paso a paso, el templo se fue embelleciendo hasta alcanzar formas monumentales. El templo se convierte en el alma de la ciudad.
Básicamente consistía en un recinto de planta rectangular, rodeado de columnas, cubierto por un tejado a dos aguas. Se construía en una colina o recinto sagrado, llamado «Témenos», a cierta distancia de la ciudad.
El conjunto de columnas (peristilo) que rodeaba el templo delimitaba una galería alrededor de toda la estructura denominada «corredor o deambulatorio» que permitía caminar alrededor del templo durante las celebraciones religiosas y ser visto desde el exterior por todos sus lados, por tanto, se concedía gran importancia al aspecto externo: proporciones, elementos decorativos y colores.
Los dioses olímpicos a los que se consagraron la mayoría de los templos fueron Zeus, Hera, Atenea y Apolo.
Tras una serie de experimentos primitivos, se obtuvo la planta definitiva del templo, que se mantendría grosso modo constante durante todo el arte griego. El núcleo o elemento principal del templo lo forma una sala rectangular (cella o naos) que cobija la estatua del dios. Delante de la puerta de este recinto suele haber un pórtico (pronaos) con paredes laterales rematadas por dos pilastras (antae), una a cada lado del umbral. Cuando entre ellas existen columnas puede hablarse de columnas in antis o de templo in antis. Para rimar con el pronaos se construye en el extremo opuesto de la cella un pórtico (opistodomos), incomunicado con el templo. Los templos monumentales poseen además, pórticos de columnas, que unas veces lo rodean por los cuatro costados (templo períptero), y otras veces se reducen a la fachada principal (próstilo) o a la principal y a la del los opistodomos (anfipróstilo). También existen templos pseudoperípteros, que en lugar de columnas en sus fachadas laterales, presenta semicolumnas empotradas en el muro de la nave. E incluso templos dípteros, que son aquellos rodeados por una doble fila de columnas. Las columnas ubicadas frente al pronaos y a los opistodomos se denominan peristilo, mientras que las que se ubican en los laterales del templo se llaman pteron. El pasillo que hay entre el muro del templo y el pteron se denomina pteroma. El templo puede ser dístilo (dos columnas), tetrástilo, hexástilo, octástilo y así sucesivamente, atendiendo al número de columnas de su frontispicio,. El templo se levanta sobre unas gradas denominadas estereóbato, y el nivel sobre el que se levantan las columnas se denomina estilóbato.


ORDEN DÓRICO


Es el más antiguo y se distingue por su sencillez y fortaleza.

Deriva de las antiguas construcciones en madera del periodo geométrico, de un pilar de madera de sección cuadrada, al que se fueron biselando las esquinas hasta hacerlo circular.


Características:

- La columna no tiene basa, descansa sobre el basamento, que tiene tres escalones. El superior se llama estilóbato.
- El fuste es más ancho abajo que arriba, tiene estrías de cantos vivos, el éntasis de la columna dórica es fundamental, a éntasis más pronunciados, mayor arcaísmo de la columna dórica. Tiene de 16 a 20 estrías en arista viva, y el perfil es ligeramente convexo. La altura del fuste es de unos 15 módulos.
- El capitel se compone de collarino, equino y ábaco, los cuales sobresalen considerablemente (rasgo de arcaísmo).
- Sobre el ábaco descansa el entablamiento compuesto por: el arquitrabe o dintel (liso), el friso y la cornisa.
- El friso es interrumpido por triglifos y metopas. En la metopa del friso dórico y en el interior de los frontones es donde se desarrolla la escultura.



ORDEN JÓNICO


Produce impresión de elegancia, fragilidad y riqueza. Dórico y jónico se desarrollan en ámbitos geográficos distintos.

El orden Jónico se utiliza para la construcción de templos jónicos solo en Jonia.


Características:

- Las columnas tienen basa y son más altas y delgadas que las dóricas.
- El entablamento posee un frontón decorado por acróteras.
- Cornisa de menos vuelo que la dórica y decorada con dentellones, óvulos y otras molduras.
- Friso totalmente corrido, decorado con bajorrelieves continuo.
- Arquitrabe es liso, dividido en tres  franjas (platabandas) horizontales escalonadas.
- Capitel formado por un cuarto adorno, decorado con una línea de ovas, un cordón de perlas y dos grandes volutas a cada lado, en espiral. Las volutas se encuentran ubicadas a los extremos y se unen por una línea curva. El conjunto recuerda dos rollos de papel separados. El equino está adornado con ovos.
- Fuste cilíndrico estriado de cantos planos (acanalado). Es monolítico (una pieza). A veces se observa éntasis.
- Basa ática formada por dos toros separados por una escocia. A veces se apoya en un pedestal cuadrado llamado plinto.


ORDEN CORINTIO


Su novedad estriba en el capitel, donde encontramos una decoración vegetal, producto de los capiteles orientales.



Características:

- Tiene basa y el fuste es muy esbelto ya que la altura del fuste es mayor, lo que le da un aspecto frágil y elegante.
- Es similar en muchos aspectos al orden jónico, pero generalmente de proporciones más estilizadas.
- Caracterizado especialmente por un capitel de forma de campana o flor abierta, de gran altura, decorado con dos filas de hojas de acanto, tallos enroscados, un ábaco con lados cóncavos, integra cuatro pequeñas volutas jónicas y entre ellas hojas de acanto haciendo esquina.
- Es el de mayor riqueza decorativa, el más Barroco.
- Se acentúan los elementos decorativos en el friso y la cornisa.
- En el periodo post−clásico empezamos a ver este orden, pero no en templos sino en edificios conmemorativos y construcciones helenísticas.
- En el arquitrabe, el friso es corrido y decorado. Utilizan el entablamento Jónico.
- Es el más ornamental de los cinco órdenes clásicos; desarrollado por los griegos en el siglo IV a.n.e.
- Fue empleado con mayor profusión en la arquitectura romana.



TOLIOS



También llamado tholos, tholos, en la arquitectura griega antigua , un edificio circular con una forma cónica o techo abovedado y con o sin un peristilo , alrededor de la columnata . En el período micénico , tholos eran grandes tumbas ceremoniales , a veces construidos en las laderas de las colinas ; que eran colmena en forma de cubierta y por un arco de corbeled . En la Grecia clásica, el tholos de Delfos tenía un peristilo; el tholos de Atenas, que sirve como un comedor para el Senado ateniense, no tenía columnas exteriores. El Tholos en Epidauro, diseñado por Policleto, era una cámara circular con una columnata dórica exterior y un plazo de Corinto que contenía exquisitas tallas.


jueves, 17 de diciembre de 2015

OBRAS PUBLICAS

Los romanos destacaron más como ingenieros que como arquitectos. Resultan admirables la eficacia, la solidez y, incluso, la belleza de sus obras públicas. Su teórico más famoso en temas de construcción, Vitruvio, era un ingeniero militar. En las obras públicas como carreteras y puentes, acueductos, alcantarillado y fortificaciones, fue donde los romanos alcanzaron la perfección más grande en la aplicación de las técnicas aprendidas de etruscos, griegos o sirios.

CALZADAS Y PUENTES

La necesidad de conquistar y gobernar los territorios conquistados impuso al Estado romano la puesta en práctica de un esfuerzo constructivo ingente. Razones estratégicas, económicas y políticas los movieron a hacerlo.
La calzada es el más importante de todos los tipos de vías romanas. Su anchura era de cinco o seis metros, por lo que dos carros se podían cruzar sin problemas, y tenían, además, aceras. Estaban construidas a conciencia, con un pavimento de medio metro de profundidad, compuesto por cuatro capas de materiales diferentes, entre dos márgenes de sillares. La parte superior estaba formada por losas. Con esta solidez no debe sorprender que por toda la geografía del antiguo imperio romano todavía se conserven muchos tramos de este tipo de vía. Las distancias se señalaban con unas pequeñas columnas de piedra, clavadas en el suelo cada mil pasos (1.500 metros aproximadamente), llamadas miliarios; en estas columnas también figuraba la distancia recorrida, y el nombre del emperador o del magistrado que había mandado construir o reparar la calzada, que también le daba el nombre. En el foro de Roma se encontraba el miliario cero, el miliarium aureum, del que salían supuestamente todas las calzadas importantes; de ahí el proverbio «todos los caminos llevan a Roma». A lo largo de las calzadas importantes había unas paradas o puestas, llamadas mansiones; la situación de estas paradas estaba indicada en los primitivos mapas e itinerarios.
Las primeras calzadas del territorio latino datan de mediados la época republicana: la vía Apia, comenzada en el siglo IV aC, iba desde Roma hasta el sur del mar Adriático; la Flamínia, hacia el norte del Adriático; Aurelia unía Roma con la Provenza, etc. Durante el Imperio, Hispania incluida, el mayor impulso en la construcción y la conservación de calzadas se debe a los emperadores Augusto, Trajano y Adriano. En la Península, la más importante era la que iba desde los Pirineos, por la Jonquera, hasta Cádiz; por la costa continuaba por Valencia y después se adentraba hacia el interior. A partir de Augusto, que la modernizó, comenzó a ser llamada vía Augusta. También eran calzadas de primera categoría la que unía Astorga con Mérida, conocida desde la época árabe con el nombre de vía de la Plata, o la que iba desde Tarragona hasta Zaragoza y Astorga.




Los puentes los romanos desarrollaron más que ningún otro pueblo de la antigüedad la técnica y la belleza de los puentes. Sus calzadas no se detenían ante los grandes ríos, los valles o las zonas de pantanos. Desde la construcción del primitivo puente de madera sobre el Tíber, el Puente Sublicio de la hazaña memorable de Horacio Cocles, del que cuidaban los pontífices, a lo largo de los siglos los romanos desarrollaron una técnica que hoy todavía es admirable por su perfección y solidez. La base del puente era un arco profundo, en realidad una vuelta corta de medio cañón, de bloques de piedra bien trabajados, sin argamasa en las junturas. Sobre su había una calzada plana, de cinco o seis metros de ancho, con aceras. Este modelo de puente es lo que ha persistido hasta el siglo XX. Para muchos puentes romanos aún circula el tráfico actual. En España destacan los de Mérida, Alcántara, Córdoba y Salamanca.




ACUEDUCTOS Y ALCANTARILLADO

Los romanos tuvieron gran cuidado de todo lo que se refería al suministro de agua para las ciudades y al sistema de desagüe y alcantarillado correspondiente; para ello desarrollaron técnicas aprendidas de los etruscos. En las casas rurales y en las urbanas unifamiliares el consumo de agua estaba asegurado mediante los pozos y las cisternas que almacenaban el agua de la lluvia recogida en el impluvium. Sin embargo, esta solución no era suficiente para los barrios formados por insulae, para las numerosísimas fuentes públicas, para la gran cantidad de establecimientos termales, públicos y privados, ni para poder controlar los frecuentes incendios, y por supuesto por los simulacros de batallas navales en los anfiteatros.
Los acueductos Para satisfacer este enorme consumo de agua se construían enormes depósitos a la entrada de las ciudades, provistos por medio de acueductos que captaban las aguas de los ríos, de las fuentes y, incluso, de los pantanos artificiales, que podían estar situados a muchos kilómetros de distancia. Los acueductos consistían básicamente en un canal con las paredes bien impermeabilizadas que, normalmente, iba a ras del suelo, pero que, a veces, debía salvar grandes desniveles. Para resolver este problema los romanos inventaron un tipo de puentes de varios pisos de arcadas, construidos unas veces con piedra, otras veces con Opus Mixtum, sobre los que pasaba el agua por un canal estrecho. Roma estaba provista por quince acueductos. El acueducto más antiguo de España es el de las Ferreres, en Tarragona, y el más monumental es el de Segovia, que hace más de treinta metros de altura en la parte central; también son interesantes los restos del acueducto de Mérida.




La gran cantidad de agua que se consumía en las ciudades romanas se desaguaba mediante un sistema de alcantarillado muy completo. La red de galerías subterráneas, reforzadas con bóvedas de medio cañón, coincidía con las de las vías urbanas. Las aguas utilizadas en las casas, las termas y las fuentes, así como las de la lluvia, desembocaban allí. Solían ir a parar a un río cercano o al mar, si eran ciudades costeras. Las primeras cloacas del mundo romano fueron construidas en la capital durante la época de los etruscos: la llamada Cloaca Maxima, el desagüe de la que hoy todavía se puede ver en el Tíber. La perfección de estas obras es evidente si tenemos en cuenta que hoy en día algunas ciudades todavía utilizan el sistema romano de alcantarillado, como es el caso de Mérida.




MURALLAS Y FORTIFICIACIONES

La mayor parte de las ciudades romanas de nueva planta fueron creadas a finales de la República, comienzos del Imperio. No necesitaron protección especial contra enemigos exteriores, porque vivían tranquilas durante la pax romana. Pero no siempre fue así, y la misma ciudad de Roma tuvo dos recintos amurallados; el primero, conocido con el nombre de muri Servian, era atribuido al rey de origen etrusco Servio Tulio y era similar al de otras ciudades etruscas; el segundo, que abarcaba un espacio mucho mayor, es de finales del siglo III dC, en el tiempo del emperador Aureliano. En esta época del Bajo Imperio, en vista del peligro que empezaban a suponer las incursiones de los pueblos bárbaros, casi todas las ciudades se tuvieron que dotar de murallas o tuvieron que rehacer las que habían tenido al principio. De las muchas murallas que todavía se pueden ver en las ciudades de la antigua Hispania, las mejor conservadas son las de Lugo y Tarragona. Las técnicas y los materiales de construcción de las murallas romanas variaban según la zona y la época de construcción. Su anchura solía ser suficiente para el paso de carruajes y máquinas de guerra. Estaban flanqueadas por un número variable de puertas monumentales con paso separado para vehículos y personas. Las cerraduras de pared entre puerta y puerta estaban reforzados por torres, de planta semicircular, normalmente. Cerraduras y torres se construían llenando una «caja» hecha de piedras machacadas bien trabajadas con una sólida argamasa de piedras, tierra y escombros. Además de las fortificaciones urbanas, los romanos nos han legado dos magníficos ejemplos de su voluntad imperialista: la muralla de Adriano, con la que proteger la frontera de Britannia con Escocia, que tiene más de cien kilómetros de largo y un promedio de cinco metros de altura por uno y medio de ancho; y toda la serie de fortificaciones con que proteger la frontera (limas) del Imperio contra los germanos, entre el Rin y el Danubio.



jueves, 3 de diciembre de 2015

LOS ESPACIOS DE OCIO

EL TEATRO

Alcanzó un gran auge la comedia a raíz de la progresiva influencia cultural griega que se produjo a partir del siglo III a. Los autores romanos copiaban y adaptaban las obras de los griegos, los arquitectos copiaban y adaptaban el tipo de recinto teatral que se utilizaba en las ciudades griegas.
El teatro romano constaba esencialmente de una grada semicircular escalonada, la cavea, que rodeaba el espacio teatral, la orchestra; ante la cavea, había una plataforma hecha de obra, llamada scaena (escenario), que estaba cerrada por un muro elevado, el frons scaenae; (imitaba la fachada de un palacio y podía tener varios pisos). Había tres puertas, por las que entraban y salían los actores, y estaba adornado con estatuas, frisos, nichos, guirnaldas y otros elementos ornamentales.

En Roma, el primer teatro de estas características no se construyó hasta el siglo I a. En la época del Imperio se edificaron más y también proliferaron en las provincias. En España hay restos de unos veinte teatros romanos; entre estos teatros destacan los de Mérida, Sagunto, Itálica y Segóbriga.





EL ANFITEATRO

El primer anfiteatro que se construyó en Roma, en tiempos de César, fue de madera.
Se trataba de un recinto elíptico formado por dos teatros unidos por la orchestra. El invento tuvo tanta aceptación que, a partir de Augusto, se construyeron varios anfiteatros de piedra. El más famoso fue el llamado Coliseo, edificado en la época de Trajano, con capacidad para unos 45.000 espectadores.
Los anfiteatros, construidos con las mismas técnicas arquitectónicas y la misma decoración que los teatros, constituyen una edificación típicamente romana, que ha sobrevivido en nuestros estadios, campos de fútbol y plazas de toros actuales. El espacio elíptico resultante al centro es la arena, donde tienen lugar las popularísimas y sangrientas luchas de gladiadores; también se podía habilitar para representar batallas navales (naumachiae) o cacerías de fieras exóticas (venationes), e incluso era el escenario habitual de las ejecuciones de los condenados a muerte.
En la Península Ibérica destacan los anfiteatros de Mérida, Itálica, Tarragona y Segóbriga.




EL CIRCO

El circo era el recinto en el que se celebraban las carreras de carros (llamadas cuadrigas, si eran de cuatro caballos, y vigas, si eran de dos). Este era el espectáculo deportivo preferido por los romanos. Los nombres de los mejores aurigas, incluso los mejores caballos, han quedado escritos para la posteridad en mosaicos e inscripciones. El recinto estaba inspirado en el estadio y en el hipódromo de los griegos: se trataba de un espacio rectangular alargado, con uno de los lados menores algo redondeado; en el centro de este espacio había un muro muy largo, llamado spina, alrededor del cual los carros hacían vueltas. El circo más grandioso de los que se edificaron en Roma fue el Circo Máximo, en el valle que había entre las colinas del Aventino y del Palatino; tenía capacidad para 150.000 espectadores. En España, lo que se ha conservado mejor es el de Mérida.




AQUAE

Para abastecer a las poblaciones, tomaban el agua de fuentes naturales (ríos, pozos...) los cuales tenían que cumplir los requisitos de calidad que había en aquella época, pero, debido a la caída del Imperio Romano, y ya que el río Tiber estaba contaminado, se decidió hacer que el agua fuera abastecida por los acueductos. A partir de ahí, siempre fue así. 

¿QUÉ ES UN ACUEDUCTO?
Un acueducto es un sistema o conjunto de sistemas de aspersión que permite transportar el agua potable desde un lugar donde hubiese agua gracias a la naturaleza (un río, un lago...) hasta las ciudades del imperio. También proporcionaban agua para los baños romanos y fuentes.

CONSTRUCCIÓN:
Los acueductos romanos se construían teniendo en cuenta que casi todo el recorrido que el agua hacia era por debajo de la tierra, de la siguiente manera:
- Primero se desviaba una parte del rio a través de unas tuberías.
- Luego se hacía un largo túnel subterráneo por donde el agua iba pasando.
- A lo largo de este recorrido se cavaban pozos para vigilar el agua, de esta manera se sabia si había algún problema en el camino por donde pasaba el agua, se podía observar.
- Si durante esta recorrido aparecían lugares con montañas, se construían puentes con arcadas (conjunto de arcos) para mantener el nivel del camino del agua y atravesar las montañas o valles.
- Finalmente el agua llegaba a un gran deposito que estaba en la ciudades, donde se repartía a cada persona.

PARTES DEL ACUEDUCTO:
- Fuente
- Túneles escalonados
- Tanque decantador
- Túneles subterráneos
- Pozos de inspección
- Puente
- Sifón invertido
- Arcadas: Sólo se utilizaban a la hora de sortear obstáculos.
- Dársena de distribución

Hay que tener unos requisitos básicos para que dicho acueducto funcione bien. El cimbrado que es una estructura para fabricar las arcadas, arcadas (explicadas anteriormente) y el entubamiento que estaba cubierto con lajas para evitar que el agua se ensuciara.



EJEMPLOS DE ACUEDUCTOS EN LA PENÍNSULA IBERICA



Pont del diable
Acueducto de Mérida
Acueducto de Segovia

miércoles, 2 de diciembre de 2015

LA CIUDAD ROMANA

EL TRAZADO DE LA CIUDAD
Desde el punto de vista urbanístico, hay dos sistemas de trazado de las ciudades que se llaman natural y planificado. 

El trazado natural:
Es el modelo urbano que era habitual en los lugares primitivos prerromanos de Italia y de todo el occidente mediterráneo: el de la Roma etrusca. Buscaba la adaptación al medio físico donde se ponía, que normalmente solía ser un sitio elevado y la mejor defensa contra los enemigos.
Se trataba de recintos amurallados de pequeña extensión, no respondían a ningún plano preconcebido y prácticamente estaban sin urbanizar; se designaban con la palabra oppidum.
En el noreste peninsular se encuentran ejemplos de este tipo de trazado.
Estaban construidos en elevaciones estratégicas, provenidas de defensas naturales.
Las viviendas de planta redonda, con una pieza única y cubierta de paja, se agrupaban a la adaptación más buena posible al terreno o clima. 


El trazado planificado:
Se fue desarrollando de manera parecida y simultánea por el Mediterráneo oriental (Oriente Medio, Grecia, Sicilia) y también en la civilización etrusca. Los romanos copiaron de los etruscos y posteriormente se fueron esparciendo por todo el Imperio.
Era un trazado rectangular y cuadriculado, con series de calles entrecruzadas perpendicularmente. Cada cuadrado o rectángulo que se formaba, era una insula (isla); en el corazón de esta insula se situaba el fórum. Las dos calles principales eran el cardo maximus (norte - sur) y el decumanus maximus (este - oeste). Iban a parar a cuatro puertas de entrada a la ciudad y fuera de las murallas, alargando los perspectivos caminos se encontraban las necrópolis o cementerio.
El primer trazado fue el griego Hipódamo de Mileto. El mejor trazadista romano de la época fue Vitruvi, que escribió una obra (De architectura), que influyó mucho al Renacimiento. 

EDIFICIOS Y MONUMENTOS PÚBLICOS

En todas las ciudades planificadas se van repitiendo unos tipos fijos de construcciones públicas de grandes dimensiones, cogidas de modelos griegos, que fueron esparciendo por todo el Imperio.
Alrededor del fórum, el centro de la vida pública de Roma, se concentraban los edificios que eran símbolo de las principales instituciones de la ciudad:
Los templos: se celebraba el culto religioso oficial y solía ser de planta rectangular o algunos de planta redonda.



Las basílicas: inmensos espacios cubiertos con porches, de tres naves, donde se reunían los tribunales de justicia, se hablaba de negocios o simplemente se paseaba (modelos de templos cristianos).



La curia: donde se reunía la asamblea de representantes de la ciudad. 



Las tribunas: para los discursos políticos y de los gobernantes.



Los mercados: muchos locales para todo tipo de intercambios.




Las ciudades importantes podían tener más de un foro. En los fórums había creaciones arquitectónicas rodeadas de arcadas y de columnas. Habían monumentos de carácter honorífico y conmemorativo.
- Los arcos de Triunfo: puertas monumentales, ornadas con estatuas, inscripciones, relieves...



- Los obeliscos y las columnas: conmemoraciones de alguna gran empresa bélica.